Carta a una Bloguera

Por: Carolina Hernández www.amosermama.co

Querida bloguera:

No sé si hayas elegido crear un blog para digitalizar tu diario vivir o para crear comunidad alrededor del contenido que generas. Y no es importante el origen de tu blog. Lo que me concierne, como periodista, como audiencia y como colega tuya, es resaltar la importancia de nuestra labor informativa.

El mundo de la información dejó de ser, hace muchos años, aquél de unos pocos periodistas con demasiado poder. Y eso no es ni bueno ni malo, es una realidad con la cual viviremos los que crecimos con el tabloide impreso y los que crecerán leyendo noticias a través de otras plataformas.

Los blogs son ahora una de esas plataformas que han ganado credibilidad y confianza en diversas audiencias. Desde allí, algunos de nosotros investigamos y recorremos diferentes fenómenos sociales, en mi caso la maternidad, para combinarlo con la propia vivencia del fenómeno.

Cantidad de temáticas, enfoques y posibilidades se despliegan en los miles de blogs que hoy inundan la red. Así que a continuación te comparto algunas reflexiones que recogí en el Festival de Periodismo Premio Gabriel García Márquez (http://premioggm.org/ ), que se dirigían al periodista en general y yo creo que me corresponde entregarte a ti como generadora de contenidos, como colega, como líder de opinión, y como garante de una información que compartes sin restricciones en el mundo actual.

1. Definir una audiencia: Pareciera obvio que antes de crear un proyecto de contenidos, debes definir quién los va a leer. Saber que te leerán madres jóvenes, que buscan información sobre crianza y disciplina, que quieren sentirse respaldadas en su labor, o definir que te leerán futuras madres en proceso de gestación o búsqueda de concepción, le exigirá a tus contenidos filtrarse y mantenerse fieles a esa audiencia y no a otra. Entre más específica puedas ser con características de tu audiencia, hábitos y estilo de vida, tus contenidos estarán más ajustados a esas necesidades y serán más pertinentes.

2. Pensar en el tiempo del lector: Quiero notificarte que el tiempo del lector, en internet es un recurso escaso, sino el más. Y aunque pareciera que los lectores tienen tiempo indefinido para elegir contenidos y consumirlos, la realidad es que como generadoras de contenido debemos aprender a respetar el tiempo de nuestra audiencia, y eso implica respetar sus hábitos. Supongamos que como yo, generas contenido y comunidad alrededor de la maternidad, entonces es fundamental que conozcas los hábitos de las madres que podrían leerte y respetes esa lógica que las mueve, desde los contenidos que generas. Para eso, sugiero generar diferentes tipos de contenido: por ejemplo, un contenido más ágil que deje la reflexión abierta para una red social como Twitter, otro contenido igualmente ágil pero más visual y práctico para un escenario como Instagram, un contenido con cierto nivel de profundización y detalle para tu blog en sí, y la posibilidad de compartir contenidos de otros blogs y otros medios para un espacio como Facebook. Así tu audiencia podrá determinar dónde leerte dependiendo del tiempo que tenga para hacerlo, y comenzarán a valorar que los respetas, que piensas en ellos y no en ti, que generas contenido que agrega valor y que no bombardeas con posts eternos sobre temas redundantes.

3. Compromiso con el contenido: De eso se trata un blog: de generar contenido. Y si ya pensaste para quién es ese contenido al definir tu audiencia, y si clasificaste tipos de contenido para respetar el tiempo de tu audiencia, lo más sensato es que te comprometas a generar contenido de calidad. Y la calidad está en la intersección entre lo importante y lo interesante. Podrá parecerte muy importante como mamá haber aprendido a aplicarle shampoo a tu hijo, pero debes preguntarte si eso es interesante para otras mamás, y si en torno a ese contenido habría alguna interacción significativa. Piensa siempre que escribes al servicio de otras mamás y eso te permitirá clasificar lo que es no sólo importante sino también interesante para ellas.
Otra manera de comprometerte con el contenido es la frecuencia. Ser bloguera te da la libertad de escribir cuando te nazca, cuando te fluya y cuando tengas el tiempo. En efecto, muchas mamás crean un blog para poder pasar tiempo con sus hijos, y eso está bien. Pero también debes considerar que tras el esfuerzo de haber generado una comunidad, no tiene sentido compartir contenido una vez al mes. Usa para eso los diferentes tipos de contenido en las diferentes redes sociales, de modo que tu comunidad siga conectada con lo que le ofreces. Me ha pasado que durante procesos de salud de mis hijos, o durante las vacaciones, no logro conectarme con un tema para escribir una publicación de calidad en el blog. Elijo entonces generar información para redes sociales e incluso contarle a mi audiencia que, aunque no sean mis jefes, les pido una licencia para faltar a mi labor de generadora de contenidos.

4. Marca Personal: Hazte una pregunta antes de seguir leyendo: ¿Quién eres en internet? Y no te respondas simplemente con las cifras del número de visitas diarias, o de seguidores en redes sociales. Responde desde tu blog y tu comunidad como una marca: hay un estilo propio y auténtico, te reconocen y respetan por lo que haces, lo que dices en los diferentes medios se relaciona con tus temáticas y tu audiencia, te podrías considerar una marca?. No se trata de que, por ejemplo, las mamás que te leen quieran ser una mamá como tú, sino que confíen en la mamá que hay en ti, compartan tus contenidos con su red de mamás, e interactúen con tus contenidos, para que otros proyectos y marcas estén pensando en ti como aliado. Eso es trascender el blog para convertirse en marca, y valdría la pena analizar si ese es tu objetivo.

5. El contenido digital sumado a otras estrategias: Piensa más allá del contenido escrito, en la posibilidad de generar comunidad en otros escenarios. El blog y las redes sociales conforman una manera de compartir información y la posibilidad de hacerlo en diferentes niveles de profundidad y diferentes momentos y frecuencias. Otras posibilidades como espacios de encuentro, talleres y conferencias, alianzas con marcas, desarrollo de productos relacionados con tu marca e incluso desarrollo de aplicaciones móviles para tu audiencia, deben ser tenidas en cuenta si estás pensando en pasar de un blog a una empresa.

Querida colega, yo no pretendo que hagas textos magistralmente escritos ni reportajes en profundidad o grandiosos perfiles. Pretendo que nos cuestionemos desde nuestra labor de generar contenidos para una audiencia específica, que pensemos que un blog puede ser un proceso individual de catarsis pero también puede ser un cúmulo de pequeñas revoluciones que logren grandes transformaciones. La invitación es, además de revisar la ortografía y la gramática al escribir, a privilegiar el uso del lenguaje, a decir lo que consideres suficientemente bueno para servir a otros, a cuidarte de juzgar las otras maneras de hacer, a dimensionar el poder que pueden tener tus publicaciones y a no ser políticamente correcto sino a estar moralmente en paz con tu consciencia.

Espero que tus lectores se beneficien de tu ejercicio informativo y que sigamos construyendo una sociedad mejor desde lo que cada una hace.

Con cariño y respeto,
Carolina, la que ama ser mamá.

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